En esta sencilla pero completa guía te explicaremos cómo plantar Marihuana en interior, bien sea en un armario de cultivo o en una habitación. Al no conocer tu grado de experiencia, haremos una explicación completa, paso a paso.

Enciende uno y disfruta del buen humo mientras revisas todos los consejos que te vamos a dar para criar Cannabis dentro de casa. Pero ojo, si estás buscando un tutorial malo para leer en dos minutos mejor apaga y vámonos… aquí necesitarás al menos diez minutos para comprender todo lo que te queremos exponer sobre cómo plantar Marihuana de forma sencilla pero eficaz.

Cómo elegir una buena genética de Marihuana

El error más común a la hora de plantar Marihuana en interior es no saber elegir la genética más adecuada. Normalmente nos dejamos llevar por la publicidad o por las genéticas más famosas, algo que puede costarnos un gran dolor de cabeza.

Cultivar en un armario de cultivo (llamado Indoor) o en una habitación nos limita y mucho, porque no disponemos de toda la altura que queremos y porque vamos a tener que usar focos de cultivo para el crecimiento y la floración.

Estos focos consumen mucha electricidad a niveles generales, por lo que cuanto mayor sea el periodo de floración de la genética que compremos, más luz gastaremos y mayor será la factura.

Así que pensemos con cabeza, si plantamos en Interior lo mejor es elegir una variedad que no tarde más de ocho o nueve semanas en florecer y que no crezca demasiado. Por lo que las mejores opciones son las variedades Índicas y los Híbridos.

Procura elegir todas tus semillas dentro de la misma linea, más o menos. No compres 4 sativas, 8 índicas y 2 híbridos porque tendrás una selva incontrolable. Debemos procurar que todas tengan el mismo patrón de crecimiento.

Preparando el armario de cultivo para plantar Cannabis

El armario ideal para un cultivo de interior es el que al menos tiene unas medidas de 1,2 metros de ancho por 1,2 metros de fondo por 1,8 metros de alto. Existen muchos tipos de armario de cultivo de diferentes medidas, por lo que podemos elegir el que más nos guste.

Recuerda que cuantas mas plantas quieras poner, mayor deberá ser el armario de tamaño. A modo de ejemplo y suponiendo que haremos un cultivo sencillo estándar, puedes orientarte con esto:

  • Armario de 60 x 60 (ancho-fondo): 4 plantas de Marihuana de tamaño medio
  • Armario de 100 x 100: 9 plantas de Marihuana
  • Armario de 120 x 120: Entre 9 y 16 plantas de Cannabis
  • Armario de 200 x 200: Muchas plantas con las que disfrutar

Si optas por no tener armario y cultivar directamente en una habitación, ten en cuenta que cuando las plantas estén durmiendo (con la luz apagada) no podrás acceder a esa habitación en ningún momento.

Nuestro consejo es que compres un armario, no son caros y son tremendamente prácticos. Si la economía está floja, compra uno de segunda mano y límpialo bien con agua y lejía.

El sistema de iluminación en el indoor

Esta parte es muy personal ya que existen muchas formas prácticas de iluminar un armario de cultivo, desde las conocidas lámparas de vapor de Sodio y Halogenuros Metálicos a los novedosos LED que consumen muy poco y apenas aportan calor.

Nuestro consejo es que te hagas con unos buenos paneles LED, pero si no puedes, tires por lo clásico usando una lámpara de Halogenuros Metálicos para el crecimiento y una de Vapor de Sodio para la floración (olvídate de las engañosas lámparas mixtas).

Estas son las potencias recomendadas para los diferentes espacios de cultivo:

Iluminación con Halogenuros Metálicos o Vapor de Sodio

  • Armario de 60 x 60: 250w
  • Armario de 100 x 100: 400w
  • Armario de 120 x 120: 600w
  • Armario de 200 x 200: 2x600w // 1.000w

Iluminación con paneles LED de alta calidad

  • Armario de 60 x 60: Entre 50w y 100w
  • Armario de 100 x 100: Entre 200w y 300w
  • Armario de 120 x 120: Entre 300w y 400w
  • Armario de 200 x 200: Entre 500w y 700w

La gran ventaja de la iluminación LED no es solamente que consume mucho menos, sino que además de consumir menos aporta más fotones a las plantas de Marihuana. Además apenas emite calor, lo que nos da un gran ventaja.

La importancia de la extracción de aire

Un error bastante común entre cultivadores de interior con poca experiencia es no poner un sistema de intracción y extracción de aire adecuado. A menudo o bien no ponen nada o ponen extractores tubulares que no tienen fuerza para mover el aire cómo se debe.

Pongamonos serios, puedes plantar Marihuana en interior usando un armario mini de 60×60 y sin usar ventilación, siempre y cuando esté siempre abierto. Pero si vas a usar algo más grande, para un mayor número de plantas de Cannabis, debes invertir en ventilación si o si.

Los famosos extractores RVK son muy potentes y silenciosos, además siempre podemos añadirles una caja anti-ruidos (insonorizadora) para reducir más aun el poco ruido que hacen.

Mover el aire en nuestro armario de cultivo con un flujo constante es muy importante por varios motivos:

  • Sacar el aire caliente y viciado sustituyéndolo por aire fresco y limpio
  • Controlar la temperatura del interior del armario
  • Controlar la humedad del interior del armario
  • Controlar y eliminar los olores con un filtro de carbón

Tanto si usas armario cómo si usas la habitación entera, poner una entrada y una salida de aire es fundamental. La entrada de aire debe provenir del exterior, para que el aire que entre sea fresco y limpio.

La salida de aire debemos orientarla también al exterior, apartada de la entrada para evitar coger el mismo aire que sacamos. Antes de sacar el aire, debemos acoplar un filtro de carbón activo, para que los olores no salgan de casa (no queremos mosquear a los vecinos).

Hay quien apaña un trozo de madera con agujeros que sujeta con la persiana y quien directamente usa el cajón de la persiana cómo medio para meter y sacar aire, deja volar tu imaginación.

Además de todo esto, es muy recomendable tener un ventilador de pinza (o varios, dependiendo del tamaño de tu armario de cultivo) que remueva el aire en el interior. Esto evitará que se formen bolsas de aire caliente y favorecerá la re-circulación de aire.

¿Cuantas macetas poner en mi cultivo de Marihuana?

No la pifies pensando que cuantas más macetas pongas mejor te va a ir, déjate orientar por los consejos antes expuestos y pon un número de macetas aceptable en tu armario de cultivo.

Si usas un armario pequeño de 60×60 puedes poner 4 macetas de 7 litros de capacidad, si usar un armario de 1 metros por 12 metro puedes poner incluso 9 macetas de 7 u 12 litros de capacidad.

Para armarios de interior no merece la pena poner algo de más de doce litros de capacidad, porque es más que suficiente para nuestras plantas. Si te pasas con el número de macetas lo único que conseguirás es crear una selva donde nada crezca bien.

Humedad y temperatura, factores clave

Puedes pasarte estos parámetros por el forro pero no conseguirás obtener todo el rendimiento en tus plantas, ni de lejos. El nivel de humedad debe ser optimo en tu armario de cultivo de Marihuana para que las plantas crezcan a buen ritmo.

Durante el ciclo de crecimiento la humedad debe estar sobre el sesenta o setenta por ciento, si no es así, podemos poner un humidicador ultrasónico que emite vapor de agua a temperatura ambiente.

Para la etapa de floración debemos asegurarnos de la humedad está más baja, evitando así que se creen hongos en los cogollos. un buen nivel de humedad para el ciclo de floración es sobre el cincuenta por ciento.

Con la temperatura sucede lo mismo, si hace demasiado calor las plantas lucharán por no deshidratarse en vez de dedicar su energía a crecer y desarrollarse. Si hace demasiado frío entraran en modo de hibernación, deteniendo el crecimiento.

Una temperatura óptima para un cultivo interior de Cannabis es la que se sitúa entre veinte y veinticinco grados. Esta es la temperatura ideal.

La iluminación que usemos será el mayor problema que tengamos en cuanto a control de temperatura, ya que las lámparas de Vapor de Sodio y de Halogenuros Metálicos dan mucho, pero que mucho calor. Por contra, los LED no dan nada de calor.

Plantar Marihuana paso a paso, la germinación de las semillas

Llego el momento que tanto hemos esperado, la hora de comenzar nuestro cultivo y comenzar a plantar Marihuana. Para ello lo primero que debemos hacer es germinar nuestras semillas de forma correcta.

Existen muchas técnicas para germinar semillas, pero la más efectiva es sin lugar a dudas la técnica de la servilleta. Puedes aprender todo desde:

La forma más sencilla de germinar semillas es ponerlas directamente en la tierra, enterradas a un centímetro de profundidad, regar y esperar a que asomen las plántulas. Sin embargo la técnica de la servilleta es mucho más precisa, te la recomendamos.

La etapa de crecimiento en el cultivo de Marihuana

La etapa de crecimiento es la fase en la que nuestra planta de Marihuana se dedicara en exclusiva a crecer y desarrollarse, desde que es una semilla hasta que tenga cómo mínimo cuatro o cinco semanas de vida.

Cuando hayamos germinado nuestras semillas las pondremos en macetas de pequeño tamaño, de tres litros de capacidad a modo de ejemplo. Una vez en las macetas, pondremos estas bajo el foco de luz.

Debemos tener cuidado de que el foco de luz no esté demasiado pegado a las plantas y las queme, para ello mediremos la temperatura en la punta de las plantas de Marihuana, donde no debe sobrepasar los veinticinco grados.

Si la temperatura es mayor, debemos separar más el foco y ayudarnos con un sistema de ventilación (extractor, intractor y un ventilador que mueva el aire en el interior). Si la temperatura es menor, podemos acercar el foco un poco mas.

A modo de ejemplo si usamos una lámpara de Halogenuros Metálicos, el foco quedará más o menos a unos treinta centímetros de las plantas. Si usamos LED a un palmo, y si usamos una bombilla de bajo consumo para los primeros días, a unos quince centímetros.

Debemos dejar las plantas tranquilas durante el ciclo de crecimiento, nada de toquetearlas a cada momento… El horario recomendable que deben tener es de dieciocho horas de luz continuada y seis horas de oscuridad absoluta continuada. De esta forma cubrimos las veinticuatro horas del día.

Lo más cómodo es poner un programador digital en el enchufe del foco para se encienda y se apague de forma automática. Así no tendremos que estar controlando en casa momento, algo que se puede hacer muy pesado.

Dejaremos las plantas crecer hasta que tengan al menos cuatro o cinco semanas de vida, donde deberían tener alrededor de treinta o cuarenta centímetros de altura y muchas hojas y ramas.

Cuando las plantas hayan colonizado con las raíces toda la maceta de tres litros, la trasplantaremos a una maceta más grande, la definitiva, que por ejemplo puede ser de siete o doce litros.

Esto se hace para que las raíces se expandan más y mejor, ya que uno de los puntos débiles de las plantas de Marihuana es su sistema radicular.

Con cinco semanas de vida, las plantas de Marihuana ya son sexualmente maduras por lo que podremos ponerlas en floración cuando queramos. Controlar la altura de las plantas antes de florecerlas es muy importante, porque cuando estén en floración como mínimo doblaran su tamaño.

Si tenemos un armario de dos metros de alto, podemos dar crecimiento a las plantas hasta que tengan unos cincuenta centímetros de altura, así cuando florezcan y doblen su tamaño, medirán un metro.

Si a ese metro de altura le sumamos los treinta centímetros de la maceta ya tenemos un metro treinta, que nos deja setenta centímetros para colocar el foco, extractor y filtro de carbón para los olores.

Las variedad índicas doblan su tamaño, las sativas lo triplican y los híbridos son impredecibles. Ten siempre en cuenta el tamaño de las plantas y el de tu armario de cultivo.

Abonos recomendados durante el ciclo de crecimiento

Si usamos macetas de buena capacidad y una tierra de calidad, no es necesario usar abonos durante el ciclo de crecimiento puesto que la tierra ya contiene todos los nutrientes necesarios para nuestra planta.

Si usamos tierra “light”, algo bastante recomendable, podemos añadir un poco de abono de crecimiento a partir de la cuarta semana de vida, pero sin excedernos. Aplicar la mitad de la dosis recomendada por el fabrican en un solo riego, es más que suficiente.

Recuerda regar las plantas de Cannabis siempre con el PH y la EC ajustados para que las plantas crezcan a buen ritmo. Es algo muy sencillo y que reporta grandes beneficios.

Cómo preventivo para evitar plagas, es muy recomendable pulverizar las plantas con aceite de neem y extracto de piretrinas. Esto mantendrá a los insectos alejados evitando que se formen plagas nocivas.

El ciclo de floración

El ciclo de floración es la fase en la que las plantas de Marihuana adultas comienzan a formar flores que más adelante se convertirán en cogollos. Esta etapa tiene una duración mínima de unas ocho semanas para variedad Índicas y de unas diez o doce para Sativas.

Si estamos cultivando genéticas híbridas debemos consultar al Banco de semillas por el tiempo de floración. Ya que cada híbrido es un mundo…..

Debemos ajustar las horas de luz para que nuestras plantas comprendan que deben comenzar a florecer. Lo ideal es dejarlas con doce horas de luz y doce horas de total y absoluta oscuridad. Si estamos cultivando sativas, entonces mejor once horas de luz y trece de oscuridad.

Durante la primeras semanas de floración las plantas de Marihuana crecerán cómo locas, darán un estirón realmente notable antes de estancarse y comenzar a formar flores. Cuando hayan terminado el estirón es muy recomendable hacer una poda de bajos.

Podar las ramas bajas es muy beneficioso porque se airearan mejor y porque la planta dedicará su energía a engordar los cogollos formados en las ramas altas, las cuales reciben una mayor cantidad de luz.

Puedes aprender cómo hacerlo desde: 

Es muy sencillo y práctico, altamente recomendado.

Una vez hayan dado el estirón y hayamos realizado la poda de ramas bajas, las plantas comenzaran a formar pequeñas flores en las puntas de las ramas, punta del tronco y nudos. Esas flores se convertirán con el tiempo en preciosos cogollos.

Es el momento de bajar la humedad al cincuenta por ciento para evitar que aparezcan hongos. También es recomendable pulverizar todas las plantas con un fungicida orgánico y natural, cómo la cola de caballo.

Ya solo queda esperar a que las plantas terminen de formar y engordar sus cogollos, que estos maduren y finalmente proceder a la cosecha. Unos diez o quince días antes de cortar tus plantas, debes hacer un lavado de raíces.

Súper importante, no cometas el error del novato de encender la luz cuando las plantas están durmiendo durante la floración. Cualquier luz por mínima que sea puede estresarlas y arruinar tu cosecha. Cuando duerman, déjalas en paz.

Abonos recomendados para el engorde de cogollos

Durante el ciclo de floración es muy apropiado añadir un poco de abono rico en fósforo y potasio, ya que ayudará a la planta a engordar bien los cogollos, obteniendo así una mayor producción.

El momento optimo para comenzar a usar este tipo de abono es cuando la planta ya tiene formadas las flores, pero antes de que se conviertan en cogollos. En variedad índicas esto se da a partir de la tercera o cuarta semana, en sativas a partir de la cuarta o quinta semana de floración.

No cometas el error de novato de pensar que cuanto más abono pongas mejor saldrán las cosas… el exceso de abono puede causar una sobre-fertilización capaz de arruinar todo tu trabajo.

Tampoco cometas el fallo de regar con mucha cantidad de agua, porque provocarás un exceso de humedad o encharcar el sustrato, aprende bien a regar tus plantas de Marihuana.

Pulveriza durante las ultimas semanas de floración con un fungicida natural, una vez cada diez días, con cola de caballo.

La cosecha

Posiblemente la cosecha sea uno de los momentos más queridos y odiados a la vez a la hora de plantar Marihuana en indoor. Supone la recogida de grandes y densos cogollos que en poco tiempo nos fumaremos.

Pro dicha labor supone también un montón de trabajo manicurado y dejando los cogollos listos para ser secados, limpios de hojas y restos vegetales.

Para saber cuando es el mejor momento para cortar nuestras plantas de Marihuana debemos centrarnos en el color de los tricomas. Los tricomas son esos pequeños puntos transparentes, blanquecinos o amarronados que cubren casi toda la superficie del cogollo, lo que conocemos cómo resina.

Debemos buscar una lupa o microscopio y examinar algunos cogollos en busca de tricomas lechosos o de color ámbar:

  • Tricomas transparentes: Aun no están listos para cortar
  • Tricomas blancos / lechosos: Momento óptimo para cortar
  • Tricomas Ámbar: Cortar urgentemente, se están pasando

Lo ideal es cortar los cogollos de nuestro cultivo de Marihuana cuando la mayoría de tricomas son lechosos y aproximadamente un cinco por ciento son ámbar.

Si no podemos evaluar los tricomas podemos basarnos en el tiempo de floración recomendado pro el banco de semillas, que normalmente es acertado. Y cómo última instancia podemos orientarnos también por la oxidación de los pistilos.

Los pistilos son esos pequeños pelos blancos que salen de los cogollos, cuando alrededor del setenta por ciento estén oxidados significa que el cogollo ya está maduro, listo para ser cosechado.

Sin embargo los pistilos también se pueden oxidar por la luz que utilicemos, por exceso de nutrientes o incluso por algún hongo. Por ello no son completamente fiables, ya que pueden darnos una falsa sensación de que ya están listos cuando en realidad no lo están.

Sea cómo sea, una vez que los cogollos estén listos debemos despojarlos de las hojas más grandes, con la ayuda de una tijera de manicurar. Las hojas que quitemos y que contengan tricomas, las guardaremos para hacer hachís casero de excelente calidad.

Es importante dejar los cogollos bien pelados y limpios, porque una vez que se sequen será más complejo hacerlo. En fresco siempre es más sencillo, aunque sea un trabajo algo tedioso.

El secado y el curado

Esta es posiblemente la parte más importante de nuestro cultivo de Cannabis, ya que sin ella perderemos mucha, muchísima calidad en nuestros cogollos. Hacer un secado correcto es primordial, ya que en caso contrario los cogollos quedarán quebradizos.

El secado debemos hacerlo con la ayuda de una maya especial para secar hierba (de venta en Grows) o tendiendo literalmente los cogollos, con cuidado de que no se toquen entre ellos para evitar puntos de humedad.

Debemos hacer el secado en un lugar seco, oscuro y sin corrientes de aire. Una vez al día debemos ventilar ese lugar para sacar el aire viciado y meter aire limpio. Un secado bueno, debe durar entre siete y diez días.

La importancia de hacer bien el secado de los cogollos de nuestra planta de Marihuana es fundamental, ya que un mal secado dará cómo resultado un montón de cogollos resecos y quebradizos, malos al fumar.

El curado no es menos importante, el curado consiste en almacenar los cogollos ya secos en tarros herméticos para que no pierdan la poca humedad que les queda. Deben permanecer así al menos tres meses, durante ese tiempo muchos cannabinoides se transformarán.

Debemos guardar nuestros botes de cogollos en un lugar oscuro y fresco, abriéndolos una vez cada quince días para que respiren un poco. Imagina una loncha de jamón cocido y una loncha de jamón de bellota con 24 meses de curación, pues esa es la diferencia entre un cogollo de Marihuana bien curado y uno sin curar.

Si aprecias la calidad a la hora de fumar, debes hacer siempre un buen curado, independientemente de si has usado abonos orgánicos o minerales, es algo que debemos hacer siempre.

Obviamente, mientras se cura la mayor parte de nuestra cosecha, podemos ir fumando una pequeña parte para ir degustando.

Consejos y anotaciones

Dentro de los cientos de consejos que se pueden dar a un cultivador para que haga un buen cultivo de Marihuana en interior, siempre destaco estos:

  • Nunca enciendas la luz ni molestes a las plantas cuando estén en el periodo de oscuridad, nunca.
  • Si tus plantas de Cannabis muestran sus hojas amarillas durante el final de la floración no te apures, es algo completamente normal.
  • No te vuelvas loco pensando que necesitas añadir varios abonos, estimuladores, encimas y mil titos más…. no son necesarios, créeme.
  • No uses más abono de lo recomendado, si te pasas te cargarás la planta. No por usar más, va a salir mejor (todo lo contrario).
  • Ten paciencia y disfruta del ciclo de cultivo, admirando los progresos y tomando notas. Cultivar es todo un placer cuando lo haces tranquilamente.
  • Nunca molestes a los demás, tus vecinos no tienen por qué aguantar el olor de tus plantas ni el ruido de tu cultivo, se discreto y silencioso.
  • Cuanta menos gente sepa que cultivas, menos problemas tendrás.
  • Presta mucha atención al tipo de semillas que compras, existen miles de variedades y cada una de ellas tiene sus propias características.
  • No busques las genéticas más productivas, sino las que mejor efecto tengan, te alegraras de hacerlo así cuando estés fumando.
  • Ten mucho cuidado con las conexiones eléctricas, protégelas de la humedad.
  • Instala una alarma contra incendios, son baratas y muy útiles.