Cunado alguien quiere conservar una genética porque le gusta mucho, generalmente hace esquejes y de ellos conserva uno como planta madre. Para poder conseguir esquejes de esa variedad siempre que lo desee. Pero ¿Qué sucede si no hemos guardado ningún esqueje y estamos ya en el ciclo de floración?

En estos casos, lo más sencillo es revegetar la planta, de forma que vuelva al ciclo de crecimiento para poder conseguir así tantos esquejes como queramos. Es muy sencillo hacerlo, aunque debemos seguir unos pasos concretos. Veamos en detalle todo el proceso.

¿Qué es revegetar una planta?

Las plantas de marihuana tienen dos ciclos vitales, el ciclo de crecimiento en el que se desarrolla y el ciclo de floración, en el que forma cogollos para intentar reproducirse. Después simplemente mueren.

Revegetar una plata es básicamente hacer que pase del ciclo de floración al ciclo de crecimiento, para que continúe desarrollándose. Algo que podemos hacer con todos los tipos de marihuana excepto con las variedades autoflorecientes.

¿Para qué se revegeta una planta?

No merece la pena revegetar una planta para volver a florecerla, porque tardaríamos menos en comenzar desde el principio partiendo de semilla por ejemplo. Pero si que merece la pena revegetar una planta para conservarla, si hemos detectado que es especial.

Bien sea porque resina muchísimo, porque el olor de sus cogollos sea expectacular o porque sea súper productora, si queremos mantener esa misma genética ¿Por qué no hacerlo? Revegetar es algo bastante sencillo y aunque no siempre funciona, no perdemos nada por intentarlo.

Cómo revegetar paso a paso

La revegetación se hace siempre desde el ciclo de floración y generalmente, cuando la floración ya está bastante avanzada. De forma que podamos cosechar una gran cantidad de cogollos y dejar solamente unos pocos en la planta para poder revegetarla.

  • Dejaremos unos cuantos cogollos bajeros y el máximo número de hojas posibles junto a esos cogollos.
  • Cortaremos el cepellón de raíces, podando las raíces de fuera y dejando las de dentro, para que vuelvan a crecer.
  • Regaremos solo con agua con el ph ajustado.
  • Pondremos la planta bajo un foco de luz con un ciclo de crecimiento (a 18/6 por ejemplo).

Transcurridas entre dos y cuatro semanas, si todo ha ido bien, veremos como comienzan a salir nuevas ramas de los pequeños cogollos que habíamos dejado sin cortar. Dejaremos que esas ramas crezcan y cuando haya varias, haremos esquejes para hacer una planta madre o lo que deseemos.

Contras de revegetar

Generalmente cultivamos a partir de semillas feminizadas de marihuana, las cuales ya tienen un poco de estrés genético por el proceso de feminización. Si a ese estrés que ya tienen les sumamos el gran estrés que produce el proceso de revegetación, podemos encontrarnos con algunos problemas.

Es posible que la planta se estrese demasiado y termine volviéndose hermafrodita. También es posible que simplemente no revegete o si lo hace, que no lo haga de forma correcta y nos haga perder el tiempo.

Por eso debemos evitar todo tipo de estrés durante este proceso, para evitar sumar y sumar. La planta pasará por un proceso bastante difícil y debemos allanarle el camino todo lo posible.